domingo, 14 de agosto de 2011

“ Ay ay ay de la grifa negra” por Julia de Burgos

Ay ay ay, que soy grifa y pura negra;

grifería en mi pelo,

cafrería en mis labios;

y mi chata nariz mozambiquea.

Negra de intacto tinte, lloro y río

la vibración de ser estatua negra;

de ser trozo de noche,

en que mis blancos dientes relampaguean;

y ser negro bejuco

que a lo negro se enreda

y comba el negro nido

en que el cuervo se acuesta.

Negro trozo de negro

en que me esculpo,

ay ay ay, que mi estatua es toda negra.

Dícenme que mi abuelo fue el esclavo

por quien el amo dio treinta monedas.

Ay ay ay, que el esclavo fue mi abuelo

es mi pena, es mi pena.

Si hubiera sido el amo,

sería mi vergüenza;

que en los hombres,

igual que en las naciones,

si el ser el siervo es no tener derechos,

el ser el amo es no tener conciencia.

Ay ay ay, los pecados del rey blanco

lávelos en perdón la reina negra.

Ay ay ay, que la raza se me fuga

y hacia la raza blanca zumba y vuela

hundirse en su agua clara;

tal vez si la blanca se ensombrará

en la negra.

Ay ay ay, que mi negra raza huye

y con la blanca corre a ser trigueña;

¡a ser la del futuro,

fraternidad de América!

“Puerto Rico: ¿una Isla racista?” por Lourdes Salmonte

La situación precaria de la comunidad dominicana en Puerto Rico se debe en gran parte a la racialización que promueven los boricuas a través de percibir a estos hermanos públicamente como "negros". En esto se basa la tesis del libro "Los dominicanos en Puerto Rico: migración en la semi-periferia" del sociólogo Jorge Duany. Duany, en su participación como panelista en las Conferencias Caribeñas 4, celebradas en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, realizó una comparación entre la situación que experimentan los haitianos en República Dominicana y la de los dominicanos en Puerto Rico. El también profesor de antropología señaló durante la conferencia que los prejuicios y los estereotipos creados hacia los dominicanos comenzaron a surgir en Puerto Rico en los años 70 y 90 cuando llegaron migrantes indocumentados pertenecientes de la isla vecina. Los dominicanos arribaron a la Isla en yola por las costas del oeste; aunque la mayoría reside en la zona metropolitana del país. El Censo del 2000 expresa claramente que la comunidad dominicana en Puerto Rico se encuentra aglomerada en Barrio Obrero, Barrio Capetillo y la Parada 15 en San Juan. "Esto lo que está provocando es el surgimiento de guetos", comentó Duany. A base de la manera en que llegan estos indocumentados a la Isla, los puertorriqueños han preferido expresar que los dominicanos están invadiendo Puerto Rico y desplazando a los boricuas de sus trabajos. Según Duany, estas aseveraciones están mal infundidas porque "aproximadamente, en el país hay 130,000 dominicanos que fueron admitidos legalmente, por lo que no podemos decir que sea una invasión masiva". Y el problema es que, según se discutió en la actividad, los boricuas continúan racializando a los dominicanos por medio de juicios negativos; intentan mantener viva la ideología de la supremacía blanca que desea mejorar la raza. "Sin embargo, yo creo que cuando analizamos en detalle el tema de la migración, particularmente migraciones consideradas negras, que son racializadas por la opinión popular, se nota evidentemente una continua evasión de la negritud y una percepción basada todavía en el viejo mito de la supremacía blanca", añadió Duany. El Censo del 2000 indica que el 80.5% (4 de cada 5 puertorriqueños) se consideraron blancos y dos terceras partes de los dominicanos se asumen como negros.

Negación de los puertorriqueños

El profesor Duany comentó también que los estudios académicos realizados sobre el tema del racismo en la Isla demuestran que Puerto Rico es un país donde no existe el racismo, donde hay una democracia racial, donde blancos, negros y mulatos se llevan armoniosamente. Estas afirmaciones se ven desmentidas al corroborar que los dominicanos que viven en el País ocupan los puestos de construcción, reparación y servicios domésticos. Además, Duany enumeró los estereotipos comunes de ladrón, pillo, indocumentado, desordenado, sucio, chistoso, entre otros, que se utilizan para referirse a esta comunidad. "Esta ideología y este mito de la democracia racial contribuye a deshumanizar las minorías étnicas, a tratarlas como si no fueran seres humanos y a legitimar ideológicamente el maltrato. Ojalá que en el futuro estas cosas mejoren". Que tengamos algún día un país post-racial", opinó Duany.

Haitianos en República Dominicana

Los haitianos en la República Dominicana experimentan la misma situación difícil que atraviesan los dominicanos en Puerto Rico. Duany expresó, que esta realidad existe desde el Siglo XVII cuando comienza la rivalidad entre franceses y españoles. No obstante, se acrecentó en 1822 cuando Haití, después de conseguir su independencia en 1804, invade a la República Dominicana. "Estos fueron los famosos años negros", aseguró Duany. Aunque Haití logró dominar masivamente a La Española, ésta adquirió su independencia el 27 de febrero de 1844. El próximo viernes los dominicanos conmemorarán 165 años de liberación nacional, pero no de prejuicio racial.

“Niuyorican” por Tato Laviera

yo peleo por ti, puerto rico, ¿sabes?

yo me defiendo por tu nombre, ¿sabes?

entro a tu isla, me siento extraño, ¿sabes?

entro a buscar más y más, ¿sabes?

pero tú con tu calumnias,

me niegas tu sonrisa,

me siento mal, agallao,

yo soy tu hijo,

de una migración,

pecado forzado,

me mandaste a nacer nativo en otras tierras,

por qué, porque éramos pobres, ¿verdad?

porque tú querías vaciarte de tu gente pobre,

ahora regreso, con un corazón boricua, y tú,

me desprecias, me miras mal, me atacas mi hablar,

mientras comes mcdonalds en discotecas americanas,

y yo no pude bailar la salsa en san juan, la que yo

bailo en mis barrios llenos de todas tus costumbres,

así que, si tú no me quieres, pues yo tengo

un puerto rico sabrosísimo en que buscar refugio

en nueva york, y en muchos otros callejones

que honran tu presencia, preservando todos

tus valores, así que, por favor, no me

hagas sufrir, ¿sabes?

“Diáspora boricua” por Jorge Duany

Etimológicamente, la palabra griega "diáspora" significa diseminación, dispersión o difusión, especialmente de un pueblo, cultura o idioma. El término se aplicó primero a los judíos exiliados en Babilonia y otros pueblos gentiles a partir del si­glo VI A.C. Luego, se usó para identificar a grandes grupos étnicos que residen fuera de su país natal. Aunque vivan en el exterior, muchos de estos gru­pos mantienen fuertes vínculos con su territorio de origen. En este sentido, los boricuas son un pueblo diaspórico, porque muchos están desparramados fuera de la Isla pero siguen considerándose parte de la nación puertorriqueña.

Desafortunadamente, las estadísticas oficiales sobre el flujo de personas entre la Isla y Estados Unidos son poco confiables, debido a la ausencia de registros migratorios. En los años cuarenta, la emigración puertorriqueña alcanzó niveles masivos, llegando a su nivel más alto en los años cincuenta. Durante las décadas de 1960 y 1970, el éxodo se es­tabilizó, pero volvió a aumentar durante los ochenta y noventa. En total, más de un millón de personas se mudó de la Isla a lo largo del siglo XX. Hoy día, el flujo de puertorriqueños hacia el exterior continúa sin tregua. 

Desde mediados de los años sesenta, la diáspora boricua se ha caracterizado por un creciente movimiento "de puerta giratoria". La emigración neta se redujo a un mínimo y pareció detenerse momentáneamente a inicios de los setenta. Por primera vez desde los años treinta, más puertorriqueños regresaron a la Isla que los que se fueron a Estados Unidos. Entre las principales causas de la migración de retorno se destaca el deterioro de las condiciones de vida y trabajo en Nueva York, particularmente en el sector manufacturero. Como resultado, el movimiento de puertorriqueños y sus descendientes a la Isla ha adquirido una gran es­cala. La presencia de cientos de miles de personas nacidas o criadas en el exterior y que hablan inglés como primer idioma plantea cuestiones impor­tantes acerca de la identidad nacional en la Isla, especialmente el papel de la lengua española como símbolo de esa identidad.

Las altas tasas de emigración se restablecieron en las últimas dos décadas del siglo XX, primor­dialmente por la persistente discrepancia entre los salarios en Puerto Rico y Estados Unidos. Además, los niveles insulares de pobreza (48% en 1999) cua­druplican los continentales (11%). En junio de 2006, la tasa de desempleo en Puerto Rico (11.4%) era más del doble que en Estados Unidos (4.6%). Más aún, la eliminación de la Sección 936 del Código de Rentas Internas, el programa de incentivos contributivos que sostuvo el modelo de desarrollo de la Isla por años, ha crea­do gran incertidumbre económica y política. La crisis fiscal del 2006 agravó esa inestabilidad y propició un éxodo aún mayor.


Después de la Segunda Guerra Mundial, la emigración puertorri­queña se dirigió principalmente hacia el nordeste y medio oeste de Estados Unidos. Aunque Nueva York sigue teniendo la población boricua más numerosa, su proporción declino de tres cuartos del total en 1960 a poco más de un cuarto en el 2004. Entre 1990 y 2000, por primera vez Nueva York perdió parte de su población puertorriqueña, mientras otros estados aumentaban la suya. El rápido incremento de residentes puertorriqueños en varios estados del nordeste como Pensilvania, Connecticut y Massachussets contrasta con su lento crecimiento en Nueva York e Illinois. Incluso estados sureños como la Florida, Georgia, Virginia y Carolina del Norte han experimentado aumentos sustanciales de su población boricua.

La inmigración puertorriqueña ha crecido es­pectacularmente: de poco más del 2% de todos los boricuas en Estados Unidos en 1960 a casi 17% en el 2004. En los noventa, Florida reemplazó a Nueva Jersey como segunda concentración boricua más numerosa en Estados Unidos. Durante la segunda mitad de la década, los condados Orange y Osceola se convirtieron en los destinos primarios de los inmigrantes, desplazando al Bronx y otros destinos de Nueva York, Pensilvania e Illinois. Inclusive, cinco de los diez primeros lugares (incluyendo a Hillsborough, Miami-Dade y Broward) donde se establecieron los migrantes recientes de la Isla están en Florida. Los datos censales también documentan la constante circulación de personas -el "vaivén"- entre Puerto Rico y Estados Unidos, que Luis Rafael Sánchez llamó "La guagua aérea".
Los nuevos patrones de asentamiento de los puertorriqueños forman parte de un movimiento más amplio de personas desde los centros urbanos hacia las áreas suburbanas, y desde el nordeste y medio oeste hacia el sur y oeste de Estados Unidos. Ciudades como Orlando, Tampa y Miami han recibido un creciente número de boricuas, mientras que los centros tradicionales de la diáspora -como Nueva York, Filadelfia y Chicago- han mermado en su proporción del total. Actualmente, Orlando es la segunda área metropolitana con más puertorriqueños en Estados Unidos. (De hecho, más puertorriqueños viven en Orlando que en el municipio de Carolina, el ter­cero más poblado de la Isla.) No obstante, la ciudad de Nueva York aún tenía el mayor número de resi­dentes boricuas en el 2004 -891,179 personas.

La fase actual de la migración puede considerarse "post-Nuyorican" o "diasporican" porque los puertorriqueños se han esparcido cada vez más fuera de su núcleo original en Nueva York. En el año 2004, casi la misma cantidad de puertorriqueños vivía en la Isla que en la diáspora. Numerosas encuestas confirman que los que residen en el exterior se sienten tan puertorriqueños como los que nunca han emigrado. En los próximos años, el carácter diaspórico de la cultura boricua probablemente se acentuará aún más. Ser puertorriqueño será cada vez menos una cuestión estrictamente de residencia y, como pro­clamaba una vieja campaña publicitaria, de idioma. La diáspora boricua propondrá nuevas formulas para redefinir la identidad nacional. 


"Balada de los dos abuelos" por Nicolás Guillén

Sombras que sólo yo veo,

me escoltan mis dos abuelos.

Lanza con punta de hueso,

tambor de cuero y madera:

mi abuelo negro.

Gorguera en el cuello ancho,

gris armadura guerrera:

mi abuelo blanco.

Pie desnudo, torso pétreo

los de mi negro;

pupilas de vidrio antártico

las de mi blanco!

Africa de selvas húmedas

y de gordos gongos sordos...

--¡Me muero!

(Dice mi abuelo negro.)

Aguaprieta de caimanes,

verdes mañanas de cocos...

--¡Me canso!

(Dice mi abuelo blanco.)

Oh velas de amargo viento,

galeón ardiendo en oro...

--¡Me muero!

(Dice mi abuelo negro.)

¡Oh costas de cuello virgen

engañadas de abalorios...!

--¡Me canso!

(Dice mi abuelo blanco.)

¡Oh puro sol repujado,

preso en el aro del trópico;

oh luna redonda y limpia

sobre el sueño de los monos!

¡Qué de barcos, qué de barcos!

¡Qué de negros, qué de negros!

¡Qué largo fulgor de cañas!

¡Qué látigo el del negrero!

Piedra de llanto y de sangre,

venas y ojos entreabiertos,

y madrugadas vacías,

y atardeceres de ingenio,

y una gran voz, fuerte voz,

despedazando el silencio.

¡Qué de barcos, qué de barcos,

qué de negros!

Sombras que sólo yo veo,

me escoltan mis dos abuelos.

Don Federico me grita

y Taita Facundo calla;

los dos en la noche sueñan

y andan, andan.

Yo los junto.

--¡Federico!

¡Facundo! Los dos se abrazan.

Los dos suspiran. Los dos

las fuertes cabezas alzan;

los dos del mismo tamaño,

bajo las estrellas altas;

los dos del mismo tamaño,

ansia negra y ansia blanca,

los dos del mismo tamaño,

gritan, sueñan, lloran, cantan.

Sueñan, lloran, cantan.

Lloran, cantan.

¡Cantan!

¿Qué son las clases sociales? por CUR

A menudo en los medios de comunicación se utiliza el concepto de Clase , se nos habla de la famosa Clase Media ( a la que dicen pertenecer la mayoría de los chilenos ), de la Clase Alta y de la Clase Baja. Se realizan análisis arbitrarios y se nos presenta que estos conceptos no son objetivos tienen que ver con la percepción de cada cual o en el mejor de los casos con el status o los ingresos.

En realidad estos conceptos son una construcción híbrida entre corrientes teóricas de las Ciencias Sociales muy distintas y contrapuestas. Una de estas es el Funcional Estructuralismo que estableció la existencia distintos Estratos , basados en el Status y en los Ingresos, y establecieron tres estratos básicos , Alto, Medio y Bajo, con algunas subdivisiones al interior de cada uno, como el Medio Alto, Medio Bajo, Bajo Alto, etc... En marketing encontramos un derivado de esta teoría en los famosos estratos A, B, C, etc.. que cataloga a la población por ingresos y posesión de medios materiales (tipo de casa, automóviles) fundamentalmente, menciono esta ultima utilización del concepto de estrato por que es una de las más utilizada por los medios de comunicación y la población tiene un nivel de familiaridad con ella. Sin embargo la teoría de los Estratos Socioeconómicos se presenta como una negación de la Teoría de las Clases Sociales y del concepto “Clase”, por lo que tanto del punto de vista de ambas concepciones es una error la utilización de nociones como la supuesta “clase media” que responden a una vulgarización realizada por los medios de comunicación, más que a un concepto estructurado en alguna escuela de pensamiento social.

Al margen de esta situación esta concepción de Estratos Socioeconómicos no da cuenta de la realidad social, especialmente porque agrupa a sectores o individuos con intereses y características muy diversas y en algunos casos contrapuestas y lo que es fundamental niega la existencia de intereses comunes a cada uno de los Estratos en el plano político y social. En un estrato podemos agrupar a poseedores de medios de producción, a trabajadores por cuenta propia, a trabajadores asalariados, a campesinos, etc... , por lo que el Estrato se convierte en algo difuso y sin identidad política , ni intereses comunes. Este echo no es casual , ya que esta teoría se elabora como una respuesta a la Teoría de las Clases Sociales desarrollada desde el marxismo que le atribuye a las Clases Objetivos políticos y sociales particulares y antagónicos o contrapuestos entre algunas.

¿Qué son entonces las Clases Sociales?

El marxismo determino que la sociedad capitalista esta dividida en clases, dos son las fundamentales , la burguesía y el proletariado. Veamos como se definen cada uno:

“Por burguesía se comprende a la clase de los capitalistas modernos, que son los propietarios de los medios de producción social y emplean trabajo asalariado. Por proletarios se comprende a la clase de trabajadores asalariados modernos, que, privados de sus medios de producción propios, se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para poder existir”[1]

Como vemos en una sociedad capitalista encontramos una división de clases fundamentalmente dada por la explotación de trabajo asalariado (emplear trabajadores) y por la posesión de medios de producción (empresas).

Estas son las Clases fundamentales de la sociedad capitalista (aunque no las unicas) y a diferencia de lo planteado por la Teoría de los Estratos Socioeconómicos, estas si tienen objetivos comunes que se expresan en acciones políticas concretas. En primer lugar la burguesía intenta mantener la actual situación de explotación , mientras que el proletariado lucha por terminarla. Esta pugna que se da entre las clases con intereses distintos es lo que se denomina LUCHA DE CLASES y es una situación permanente en la sociedad independiente de quienes participan de ella sean consientes de ella , como en la actualidad donde las expresiones de esta lucha son muy débiles

Hasta el momento hemos establecido la existencia de dos clases sociales fundamentales, esto no es arbitrario, no responde a una visión antojadiza sino que a la realidad social. Para entender esto es necesario que vayamos a una definición de los que son las Clases Sociales.

Veamos como las definía un revolucionario en los años 20’s, V. I. Lenin:

“ Las clases son grandes grupos de hombres que se diferencian entre sí por el lugar que ocupan en un sistema de producción social históricamente determinado, por las relaciones en que se encuentran con respecto a los medios de producción (relaciones que en gran parte quedan establecidas y formuladas en las leyes), por el papel que desempeñan en la organización social del trabajo, y , consiguientemente, por el modo y la proporción en que perciben la parte de la riqueza social de que disponen. Las clases son grupos humanos, uno de los cuales puede apropiarse del trabajo del otro, por ocupar puestos diferentes en un régimen determinado de economía social.”[2]

Como vemos Lenin establece que las clases se dividen por la posesión o no de los medios de producción (empresas) , el papel que cumplen en los procesos productivo y por la riqueza que les corresponde en el proceso de producción. Por ultimo establece que en base a estas diferencias una Clase Social puede explotar a otra.

Por lo tanto esta situación genera que las Clases Sociales tienen intereses y objetivos propios , algunos pueden ser compartidos por otras clases y sectores sociales no antagónicos o enemigos.

¿ Entonces existen otras clases o sectores que no pertenecen al proletariado y la burguesía?

Claro que si. En nuestra sociedad existen clases que ocupan un lugar intermedio ( del punto de vista de la producción ) entre la Clase Obrera y los Capitalistas. Estas están conformadas por los grupos que poseen medios de producción , pero que no realizan explotación de trabajo asalariado (no poseen empleados, o los utilizan marginalmente), este es el caso de la pequeña burguesía y el campesinado [3].

Estas clases están representadas por los pequeños comerciantes, artesanos, dueños de micros o taxistas que trabajan directamente sus maquinas , agricultores que explotan su tierra con trabajo propio, familiar o que solo en ocasiones contratan poca mano de obra (uno o dos ayudantes ).

Estas Clases Sociales tienen un carácter político vacilante , pues tienen el doble carácter de ser dueños de medios de producción y de ser explotados por la burguesía, que tiende a arruinarlos constantemente ( como es el caso de los negocios de abarrotes tradicionales en su competencia con las cadenas de supermercados) lo que genera que un numero importante de Pequeña burguesía y campesinado se proletariza y tenga que vender su fuerza de trabajo a quienes lo arruinaron. Tanto la Pequeña Burguesía como el Campesinado son restos de modos de producción anteriores al capitalismo, sin embargo tanto como la mayoría de los representantes de estas clases se arruinan, un grupo logra superar la competencia y pasa a formar parte de la burguesía. Estas clases pueden ser un aliado importante de los trabajadores en su lucha con la burguesía si es el proletariado el que logra la conducción y se controla las vacilaciones de estas.

Debemos mencionar también la existencia de sectores sociales que no participan directamente de los procesos productivos y cumplen funciones administrativas o intelectuales en la sociedad, como son los profesionales , intelectuales, artistas, estudiantes y empleados de la administración estatal (funcionarios públicos, miembros de las FFAA ,etc..) . Estos sectores sociales dependiendo de su inserción tienen un carácter diverso , pueden estar más ligados a la burguesía o al proletariado, ya que no es lo mismo un profesor de escuela publica que un rector de una universidad, o un sargento de carabineros que un general. Este sector en forma mayoritaria se puede constituir en un importante aliado de la clase obrera en su lucha contra la burguesía.

Hemos visto que la sociedad se encuentra dividida en Clases sociales y estas entran en pugna por sus intereses y objetivos esta lucha pernea a toda la sociedad incluso al Estado el que bajo ningún punto de vista es el garante del bien común sino es una expresión política de los intereses de la clase dominante, por lo que hay que dejar de lado toda supuesta ilusión sobre la neutralidad del Estado.

Existen teóricos que argumentan la supuesta desaparición de las clases, especialmente de la clase obrera, ellos se han forjado en su cabeza un estereotipo de lo que es un trabajador, lo ven con un traje azul en una maquina típica de la revolución industrial, manchado de carbón y con casco. Esto no deja de ser eso un estereotipo funcional para argumentar la desaparición de la clase obrera ya que esta imagen clásica del obrero, aunque existe, va desapareciendo. Estos teóricos sociales son victimas de su propia confusión entre forma y fondo la que es muy funcional a los intereses de los capitalistas , ya que al desaparecer el proletariado desaparece también la explotación. La revolución científico técnica va a modificar y cambiará mucho más al tipo de trabajador, sin embargo mientras persista un régimen capitalista la esencia de la explotación, la expropiación del trabajo del obrero seguirá inalterada.



[1] Marx, C Engels, F “Obras Escogidas. tomo 1 ” Editorial Progreso. Moscú. 1986. pag 111.

[2] Lenin, V. I. “Obras Escogidas. Tomo 4” Ediciones en Lenguas Extranjeras. Moscú. 1943.pag 169.

[3] Algunos autores marxistas consideran al campesinado pequeña burguesía rural.