lunes, 16 de agosto de 2010
Diferencias entre cuento y novela (Carmen Roig)
Sin embargo, para algunos el cuento es únicamente una cuestión de extensión. El cuento es una forma corta que va de 100 a 2.000 palabras (en su forma breve) y de 2.000 a 30.000 (en su extensión media). E. A. Poe decía que el cuento es una lectura que necesita de media hora a dos horas. Así, la novela tiene un mínimo de 100 páginas. Para otros, el cuento es la crisis de un asunto y la novela es el desarrollo de una psicología. Para escribir no hay recetas. Por lo tanto, ambas cosas son relativas, pero a veces resultan cómodas. No olvidar que los géneros se pueden transgredir.
Si bien la novela se estructura también como el cuento en exposición, nudo y desenlace, estas tres partes suelen tener una extensión aproximadamente igual, mientras que en el cuento existe una preponderancia de un solo nudo o núcleo alrededor del cual gira la historia.
En cuanto a las técnicas narrativas, se pueden aplicar las mismas en ambos casos, pero dosificadas de distinta manera. Veámoslo:
1) Las descripciones en una novela pueden ocupar muchas páginas. En un cuento son parte del argumento y ocupan la extensión mínima imprescindible.
2) El diálogo en la novela nos da a conocer los personajes, a veces totalmente. En el cuento, está subordinado a la trama del acontecimiento principal y no es un mecanismo independiente.
3) El tratamiento del tiempo en la novela puede ser extenso. En el cuento, está determinado por su reducida extensión. Precisamente en dichos límites está la fuerza del buen cuento.
4) El personaje en la novela puede ser el elemento fundamental, y su presentación ser tan o más importante que la acción, según de qué novela se trate. El personaje en el cuento está supeditado, al igual que todos los aspectos más arriba enunciados, a la trama y al acontecer.
La trama es imprescindible
La trama puede ser más o menos simple, más o menos compleja, pero no puede faltar en un cuento. Lo que hace el cuentista es elegir un hecho: un escándalo, una traición, un homicidio, una incongruencia, un idilio, un lapsus, un desvío; y lo organiza en un cuento. Para ello, combina la idea inicial, o punto de partida, con otros incidentes sucedidos o inventados en función de esa trama que, en realidad, es el cuento mismo.
El estilo de un escritor se descubre también por la forma en que trama sus argumentos. En este sentido, "La noche boca arriba", de J. Cortázar y "El Sur", de J. L. Borges, podrían ser resumidos igual: como la historia de alguien que sueña a otro y al mismo tiempo no sabe si el otro lo está soñando a él. Muchos más cuentos podrían sintetizarse con estas palabras, incluso aquél cuento chino tan conocido de hace veintitrés siglos:
"Hace muchas noches fui una mariposa que revoloteaba contenta de su suerte. Después me desperté, y era Chuang-Tzu. Pero ¿soy en verdad el filósofo Chuang-Tzu que recuerda haber soñado que fue una mariposa o soy una mariposa que sueña ahora que es el filósofo Chuang-Tzu?"
Por lo tanto, importa más cómo se trame el argumento que el argumento mismo.
Recapitulando:
La "acción" es lo que ocurre en un cuento.
La "trama" es cómo se distribuyen y relacionan dichas acciones.
Esquema de la trama
Tramar es tejer una red. Los hilos de la red son los hechos, lo que sucede en el cuento. Tramar es decidir cómo se organizará dicho tejido para lograr un efecto. Los estudios desarrollados en torno a los cuentos tradicionales han establecido una serie de puntos esenciales de la trama, basados en la estructura de los cuentos de hadas, y que se pueden resumir así:
-El "protagonista": inicia la acción y es el hilo conductor del juego.
-El "antagonista": representa el obstáculo necesario para generar el conflicto y llegar al clímax.
-El "objeto": lo deseado o lo temido.
Lo singular del cuento
El cuento moderno responde a la singularidad. Cada uno de sus aspectos, tanto la anécdota como su tratamiento, es una invención exclusiva de su autor. En este sentido, se puede decir que hay tantos cuentos como autores.
Hasta el Renacimiento, en cambio, la originalidad narrativa radicaba en la novedosa reelaboración de anécdotas tradicionales: se derivaban cuentos de las vertientes folklóricas u orales. La repetición de temas conocidos por el público era uno de los elementos más apreciados en este tipo de narraciones.
El cuento tradicional se organiza principalmente en el plano de la anécdota, como un encadenamiento de acciones. Admite dos variedades:
1) la maravillosa: expone sucesos fabulosos y sobrenaturales; repertorios populares, historias milagrosas, como en "La leyenda áurea", por ejemplo, o en los cuentos de hadas;
2) la realista: expone sucesos verosímiles y cotidianos, a menudo tratados con comicidad, como en los cuentos de Boccaccio y Chaucer.
El cuento moderno se preocupa más por "cómo se cuenta" que por "qué se cuenta". Ha disminuido la utilización de anécdotas con principio, medio y final. Ganó terreno lo ambiguo, el fragmento cargado de sentido y la exploración psicológica.
-El cuento ha pasado de valorar lo dicho a valorar lo no dicho.
Personalmente notamos con asombro el rechazo que manifiestan algunas personas acerca de obras que cuentan hechos conocidos. Recuerdo, por ejemplo, a una persona que se negó a ver la película Titanic, porque ya se sabía que, al final, el barco se hundía... Quien haga la experiencia de rever una película o una obra de teatro, o releer una obra, comprenderá, no sólo el placer que ello implica sino cuánto realmente se aprende y se disfruta de todos aquellos detalles que, en un primer acercamiento, se nos pasaron por alto.
Me llama la atención comprobar que, con la música, no suele suceder lo mismo. Se suele escuchar decenas de veces una canción o una obra que ya se conoce, para disfrutar nuevamente del placer que nos produce. En cambio he oído comentarios despreciativos o la negativa a leer un cuento o una novela, "porque ya se sabe en qué va a terminar"...
Lo no dicho
En el cuento contemporáneo lo que en sí mismo resulta intrascendente o mínimo adquirió la fuerza de una revelación: el nudo del cuento. Los detalles que aislados no cuentan, crecen y se imponen al concentrar el drama o la obsesión del protagonista. La situación mínima, corriente y reiterada de cada día adquiere relieve si el contexto es otro.
Buenos ejemplos de esto son:
1) La desaparición de un abrigo perteneciente a un oscuro funcionario de la administración pública, en "El capote", de Gogol.
2) El alejamiento de un individuo que abandona a su familia para observar qué ocurre en su ausencia, en "Wakefield", de Hawthorne.
3) Situaciones cómicas minúsculas, con muchos cuentos de Chéjov.
4) El recuerdo ocasional, en "Los muertos", de Joyce.
5) La obsesiva inercia de un personaje del montón, en "Bartleby, el escribiente", de Melville.
Hay muchos ejemplos más acerca de cómo, mediante enunciados aparentemente fragmentarios y con historias indirectas, se trata de penetrar en una segunda realidad. Para muchos buenos escritores, escribir cuentos es un modo de hacer aparecer algo que estaba oculto. De ese modo nos hacen ver una verdad que se mantiene oculta hasta el final del cuento y aparece -gracias a la trama- en la forma de revelación. Los cuentos de Kafka, de Borges, de Chéjov, de Hemingway, así lo demuestran.
Cada uno lo consigue a su manera. Veámoslo con un ejemplo: en uno de sus cuadernos de notas, Chéjov registró esta anécdota: "Un hombre, en Montecarlo, va al casino, gana un millón, vuelve a su casa y se suicida".
¿Cómo lo hubiera narrado Hemingway?
Hubiera narrado con detenimiento el casino, la mesa de juego, los movimientos del jugador, su modo de apostar, lo que hace, lo que bebe, pero no hubiera hablado de su estado anímico, de que ese hombre se va a suicidar.
O sea: cuenta una realidad mientras insinúa otra no dicha, pero tanto o más significativa.
Recomendamos que, en la medida de lo posible, se lean y analicen los cuentos y autores que mencionamos a lo largo de nuestras notas. Un escritor no puede serlo (o será muy mediocre) si no es un buen lector.
sábado, 14 de agosto de 2010
Consejos sobre el arte de escribir cuentos (R. Bolaño)
1) Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.
2) Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.
3) Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.
4) Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.
5) Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.
6) Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.
7) Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!
8) Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.
9) La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.
10) Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.
11) Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, del Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas.
12) Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.
Roberto Bolaño nació en 1953 en Chile, pero vive en España desde 1977. Desde la publicación de La literatura nazi en América (Seix Barral, Barcelona, 1996), se ha convertido en uno de los escritores latinoamericanos más apreciados internacionalmente. Otras obras suyas incluyen las novelas Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce, escrita en colaboración con Antoni García Porta (Premio Ambito Literario de narrativa), Estrella distante (Anagrama, Barcelona, 1996) y Los detectives salvajes (reseñada por Róger Lindo en Avalovara Septiembre, 2001); y un libro de cuentos, Llamadas telefónicas (Anagrama, Barcelona, 1997). También dirigió una efímera revista y editorial: Rimbaud vuelve a casa (1978). El ensayo Números apareció publicado por primera vez en la revista Quimera (166, Febrero 1998, Barcelona).
Avalovara, noviembre de 2001
jueves, 12 de agosto de 2010
Análisis de la novela
ANÁLISIS DE LA NOVELA
Notas de
A. Robert Lauer
DEFINICIÓN DEL GÉNERO NOVELA: Una novela es un relato de lo que les sucede a ciertas personas en cierto lugar, tiempo y circunstancias. Así que los tres elementos constituyentes de una novela son: ACCIÓN (lo que sucede), CARACTERES (las personas) y AMBIENTE (el escenario, la época, la atmósfera).
ELEMENTOS INTEGRANTES DE LA NOVELA:
I. CONTENIDO:
A. Título: su sentido y función.
B. Asunto (resumen de la obra)
C. Tema (idea dominante)
D. Elementos de la novela:
1. Personajes:
a. Clasificación, caracteres, tipos, símbolos
b. Caracterización directa o indirecta
c. Relación entre personaje y acción
d. Relación entre personajes y ambiente
2. Ambiente:
a. Escenario y época (el donde y el cuando de los hechos)
b. Índole real o ficticia, rural o urbana, actual o del pasado
c. Atmósfera (sensación que prevalece en la obra)
3. Acción:
a. Naturaleza:
1. Interna o externa
2. En el tiempo o en el espacio o en ambos
3. Tiempo de duración de la acción y tiempo vivido.
b. Lógica y motivación:
1. Relación causal o casual.
2. Obedece a motivos o propósitos humanamente comprensibles o actúa arbitrariamente o movido por fuerzas superiores.
II. FORMA:
A. Estructura o composición:
1. Exposición
2. Nudo
3. Desarrollo
4. Punto culminante
5. Resolución
B. Composición: lógica o artística
C. Relación entre contenido y estructura:
D. Aspectos técnicos:
1. Punto de vista
2. Técnicas narrativas
3. Relación entre el autor y la forma
E. Estilo:
1. El lenguaje y sus particularidades: la lengua.
2. Relación entre contenido y forma
3. Relación entre autor y forma
F. Apreciación y valores de la novela:
1. Valores diversos: lógicos, éticos, estéticos, lingüísticos, etc.
Conceptos generales sobre la novela.
Origen: Del italiano novella. Obra de ficción, no histórica, en prosa, de más de 35.000 palabras, que crea un mundo cerrado (que atrapa al lector por su interés) a imagen de la vida (se inventa un mundo imaginario parecido al mundo real pero no pretende ser éste, i.e., no es una trascripción, registro, o fotografía de la vida) en la que va envuelta una visión del mundo y de la vida (cosmovisión o Weltanshauung). Esta imagen de la vida es generalmente más ordenada, coherente y ordenada que la vida real. O sea, el novelista escoge los materiales que le parecen más significativos y los organiza de una manera nueva (Hegel, Estética). El novelista puede establecer su propia lógica en su mundo ficticio, pero este mundo de invención debe ser coherente estéticamente. La función esencial de la novela es describir dinámicamente una atmósfera cuya misión es referir una acción concreta llevada a cabo por ciertos personajes. Debe producir también múltiples impresiones (peripecias) y no sólo una (como el cuento). Como estructura debe atraer irresistiblemente al lector (José Ortega y Gasset). Según György Lukacs, la novela debe ocuparse de la vida del hombre que vive cargado de problemas y que busca valores a que asirse para solucionarlos (la novela realista sigue así una función social). El esteticismo de la novela de vanguardia (ilusionista, de evasión social) es un escape de la lucha por buscar esos valores; esta novela acepta la condición humana como algo permanente que no puede solucionarse. Según Jean-Paul Sartre, el novelista usa palabras como signos de comunicación para producir cambios en la sociedad, cambiando el ambiente social del hombre y el concepto que el hombre tiene de sí. (José Ortega y Gasset, Ideas sobre la novela; György Lukacs, Teoría de la novela; Lucien Goldmann, Pour une sociologie du roman; Jean Paul Sartre, ¿Qué es literatura?). La novela también debe ser morosa en la presentación (esto es parte de la descripción) [tempo lento]. La novela también muestra explícita o implícitamente la cosmovisión del autor. Las novelas pueden ser de tema (la visión del mundo se expresa indirectamente o en forma implícita) o de tesis (cuando se insiste en esta visión y se presenta explícitamente).
PANORAMA DE LA NOVELA:
La narrativa de la edad media tuvo un carácter épico. Los cantares de gesta eran poemas narrativos que contaban los hechos de valor del héroe épico. Se exalta en El Cid al héroe caído que lucha por su honor y consigue uno más alto al final de la epopeya.
• BIZANTINA: Dos nobles virtuosos se separan al principio de la obra. Sufren cautiverios, naufragios, secuestros, al final se encuentran y se casan. Novela de acción verosímil. Persiles y Sigismunda (1617) de Cervantes. El modelo viene de Grecia: Aethiopica (Eng. An Ethiopian Romance) [obra conocida también como Teágenes y Cariclea
• MORISCA: De guerras y conflictos con los moros, a quienes se ven como capaces de la misma nobleza como los españoles. Supuestamente histórica. Novela de acción histórica. El Abencerraje. Guerras civiles de Granada de Ginés Pérez de Hita.
• NOVELA CABALLERESCA: El caballero Çifar (1300). Narración novelesca, didáctica, hagiográfica (vidas de santos) y científica con naufragios, raptos, guerras, piraterías e intervenciones milagrosas. Tirant lo Blanch
• NOVELA SENTIMENTAL: A finales del siglo XV. Novelas amorosas donde se describen en forma morosa (lenta) las vicisitudes de la vida amorosa de los personajes. Éstas son narraciones de amores no recíporcos, de poca acción, de narración alegórica. Cárcel de amor de Diego de San Pedro.
• NOVELA DRAMÁTICA: Fines del siglo XV. Novela dramática o dialogada. Se eliminan las descripciones y se usa el diálogo exclusivamente. Los personajes hablan y el autor no interviene en la acción. Tragicomedia de Calixto y Melibea (o La Celestina) de Fernando de Rojas. La vida humana es vista como tragedia en la que el hombre es arrastrado por terribles fuerzas que no puede controlar. Los amantes, criados, y la Celestina encuentran la muerte al final.
• LIBRO O NOVELA DE CABALLERÍA: Amadís de Gaula (siglo XVI). Se revive el espíritu de la época medieval. Serie de aventuras fantásticas, cosas inverosímiles e idealizaciones sentimentales. Amadís es el caballero perfecto siempre al servicio de la justicia. Lucha contra las fuerzas del mal. Estructura ab ovo. Novela de acción inverosímil. Héroe que nace secretamente, crece, se entera de quien es, participa en varias batallas y se casa al final con su amada. Vienen de Francia: Chrétien de Troyes (Lanzarote, Perceval, Tristán). Novela de acción verosímil o inverosímil.
• NOVELA PASTORIL: Segunda mitad del XVI. Paisaje convencional y falso, expresión amorosa insincera, mezcla de mitología clásica con supersticiones modernas. Mucha retórica y poca acción. Encuentro accidental. Narraciones interrumpidas. Conclusión dramatizada. Ejercicios retóricos. Novela de narración. Diana de Jorge de Montemayor;Diana enamorada de Gaspar Gil Polo; Arcadia de Lope de Vega; Galatea de Cervantes. El modelo para España viene de la Arcadia (1534) del italiano Jacopo Sannazaro.
• NOVELA PICARESCA: Antítesis de la novela pastoril y la novela de caballería en técnica y contenido. El héroe no es un noble sino un pícaro pobre. Sus aventuras son desventuras. El ideal del protagonista no es la justicia ni el amor sino la comida. No defiende la sociedad sino que la usa, acusa y maldice. Es totalmente realista, amarga, pesimista. Sucesión de episodios desagradables ligados entre sí por el protagonista. Lazarillo de Tormes (1525), Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán (1599), El buscón de Quevedo (siglo XVII). El modelo de estas obras es el Satiricón (Satyricon) de Petronio (Petronius), El Asno de Oro (The Golden Ass) de Apuleyo (Apuleius [123-180 d. de C.]) y El Lazarillo de Tormes. Novela de contra género (contra el género de novelas de caballerías) pero no de parodia según E. C. Riley. Preocupación social. Novela de un individuo de casta social ínfima que pasa por muchos amos y degenera moralmente. Novela de acción realista. Sin cambio sicológico. El Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán es el mejor ejemplo.
• DON QUIJOTE: Primera narrativa moderna. Novela paródica itinerante de varias peripecias, múltiples impresiones, perspectivas variadas, personajes y narradores de metaficción (se salen del marco de la novela), personajes desarrollados, situaciones realistas, cosmovisión ambigua.
Después del Quijote hay también NOVELAS ROMÁNTICAS (históricas o de tesis) [Sir Walter Scott, Víctor Hugo, Alejandro Dumas, Gil y Carrasco, José de Larra]; NOVELAS REALISTAS (siglo XIX; reproducción de la vida cotidiana, género anti-romántico. Literatura objetiva, preocupada por problemas sociales y económicos. Novela documentada y científica basada en la realidad del mundo circundante (Balzac). La novela realista puede ser de tesis (propósito didáctico y polémico; el autor manipula a sus personajes para probar su tesis sin dejar que los personajes evolucionen por sí mismos: Fernán Caballero, Alarcón [El escándalo], Valera, Benito Pérez Galdós [El amigo manso]); NOVELAS NATURALISTAS (realismo brutal a la Émile Zola; temas crudos [prostitución de infantes] y ambientes sórdidos [fábricas deshumanizadoras]: Emilia Pardo Bazán, Los Pazos de Ulloa, La madre naturaleza; Clarín (Leopoldo Alas), La regenta; Blasco Ibáñez, La bodega; y NOVELAS REGIONALES: reproduce las costumbres, ambientes, dialectos, y particularidades lingüísticas de una determinada región (José María de Pereda, Sotileza, El sabor de la tierruca; Palacio Valdés, Marta y María).
Las novelas modernas son singulares: Niebla de Miguel de Unamuno; La voluntad de Azorín (José Martínez Ruiz), etc. La novela contemporánea presenta un mundo inquietante, inestable, en peligro. Presenta enigmas, no lecciones. Es incompleta en la presentación del escenario y los personajes, que actúan en forma inconexa o contradictoria, como en la vida real. Se usa el psicoanálisis. Se desprecia lo racional. Se exploran mundos interiores, visiones de locos o ultra-personales, el inconsciente (Yo el supremo, de Roa Bastos), el ensueño, el estupor alcohólico (El compadre, de Carlos Droguett), el recuerdo (Proust), la imprecisión fugaz (Henry James, Virginia Woolf).
PERSONAJES: flat (llanos) o round (redondos) [E. M. Forster]. Los primeros se construyen alrededor de una idea o de una pasión única (el poder, el amor, la obsesión, etc.). Los redondos tienen varias facetas, son personajes dudosos, contradictorios, heroicos y mezquinos a la vez, misteriosos, no predeterminados por el novelista, que se hacen a sí mismos a lo largo de la obra, seres enormes, indecisos, invisibles en sus tres cuartas partes, como icebergs (Forster).
PERSPECTIVISMO: No hay verdad absoluta; todo es relativo. Cada persona tiene su propia verdad, su propia visión del mundo, su forma propia de hablar. Su visión del mundo es íntimamente personal y propia. Puede haber varios puntos de vista (Quijote, Carlos Fuentes)
CLASIFICACIÓN DE LA NOVELA POR TÉCNICA (José Ortega y Gasset):
1. Por técnica:
a. Novela narrativa
b. Novela autobiográfica (punto de vista narrativo de primera persona):
1. Diario
2. Memoria (Güiraldes, Don Segundo Sombra; Rivera, La vorágine).
c. Novela epistolar (Valera, Pepita Jiménez; Bram Stoker, Drácula)
d. Novela dialogada (Pío Baroza, Paradox Rey). Predominio del diálogo.
e. Novela alegórica (Franz Kafka, El castillo)
f. Novela pictórica y novela dramática:1). Novela pictórica o panorámica: insiste en un lienzo ininterrumpido de narración con la presencia del autor siempre a la vista (Tolstoy, La guerra y la paz)
2). Novela dramática. El autor desaparece de enfrente del lector y trabaja su material a base de escenas o cuadros trabados entre sí por resúmenes narrativos (G. Flaubert, Madame Bovary; Valle Inclán, Tirano Banderas)
CLASIFICACIÓN DE LA NOVELA SEGÚN ORTEGA Y GASSET Y LAPESA, Introducción a los estudios literarios:
a. Novela ilusionista. Relatos aventureros y narraciones situadas en ambiente fantástico o idílico. Interesan los personajes mismos, extraordinarios y atrayentes, y la complicación de la acción (peripecias múltiples). Libros de caballerías, novelas pastoriles, bizantinas (Heliodoro, Aethiopica; policíacas (Ian Fleming, James Bond, etc.).
b. Novela realista. Forma veraz e intensa de pintar almas y ambientes: 1) Novela PSICOLÓGICA (analiza los caracteres); 2) DE COSTUMBRES (describe círculos sociales).
ELEMENTOS INTEGRANTES DE LA NOVELA: Una novela es un relato de lo que les sucede a ciertas personas en cierto lugar, tiempo y circunstancias. Así que los tres elementos constituyentes de una novela son: ACCIÓN (lo que sucede), CARACTERES (las personas), y AMBIENTE (el escenario, la época, la atmósfera).
1. ACCIÓN. Contenido de los hechos. Sucesos unidos que se desarrollan con intensidad progresiva hasta llegar al PUNTO CULMINANTE. El elemento central de interés es el CONFLICTO de fuerzas: externo y objetivo [de un personaje con otro; de un personaje con un ambiente; de un personaje con su destino] o interno y subjetivo. La forma en que los sucesos de la acción están organizados se llama COMPOSICIÓN o ESTRUCTURA: cronológico y causal [estructura lógica: ab ovo]; o libre o artística [in medias res o in extremas res, que requieren retrospecciones temporales > flashbacks, etc.]. La ESTRUCTURA de la novela se divide en 3 partes: 1. EXPOSICIÓN (el estado de las cosas antes del conflicto), 2. NUDO o DESARROLLO (el desenvolvimiento de la acción en línea ascendente hasta llegar al punto culminante), 3. DESENLACE (la solución de la situación problemática).
2. CARACTERES. Los PROTAGONISTAS son de participación más destacada. Hay personajes EPISÓDICOS que aparecen en un sólo momento. La caracterización es DIRECTA cuando el autor nos informa cómo son, e INDIRECTA, cuando la personalidad del personaje se desenvuelve ante el lector por medio de lo que hace, dice y por lo que otros piensan de él. Los personajes pueden ser ESTÁTICOS, DINÁMICOS, EVOLUTIVOS, PLANOS, y REDONDOS. Los caracteres tienen individualidad y vida propia (Don Quijote, Hamlet, Falstaff); los tipos representan un grupo o clase.
3. AMBIENTE O MARCO ESCÉNICO: El lugar y la época en que se desarrolla la acción constituye el ambiente. El ámbito espacial puede abarcar el mundo eterno (Jules Verne, La vuelta al mundo en ochenta días) o un lugar único y particular (un sanatorio para tuberculosos en La montaña mágica de Thomas Mann). En las novelas de aventura y de acción el ambiente es extenso, en las de carácter psicológico es más reducido. El TIEMPO puede abarcar varias generaciones (La guerra y la paz) o durar un día (Ulises de James Joyce). No todo el tiempo de la acción es vivido por el lector. El tiempo vivido por el lector es casi siempre mucho menor que el tiempo de duración (excepción: Ulises). La retrospección o flashback es el recurso habitual de la vuelta atrás en el tiempo. También hay tiempo circular (se puede leer la novela por cualquier página ya que el orden de la lectura es indiferente: La muerte de Artemio Cruz de Carlos Fuentes). La presentación del marco temporal espacial puede ser DIRECTA (el autor mismo nos informa el lugar y época) o INDIRECTA (el lector tiene que llegar a sus propias conclusiones basándose en evidencia interna, histórica, geográfica, cultural, etc.).
TÉCNICAS NARRATIVAS: El PUNTO DE VISTA narrativo se relaciona con la mente o los ojos que ven la acción narrada, que puede ser la del propio autor o la de un personaje o espectador de la acción. Los PUNTOS DE VISTA son de TERCERA y de PRIMERA persona: La perspectiva de la TERCERA persona es la del autor omnisciente que ve la acción y la comunica al lector. El autor tiene conocimiento absoluto de todo, no sólo de los sucesos exteriores sino de los sentimientos más íntimos de sus personajes. El autor omnisciente puede adoptar una actitud subjetiva (opinando y comentando sobre la acción o los personajes: Thackeray, Vanity Fair), o una actitud objetiva (voz narradora despersonalizada: James Joyce). El autor como observador (tercera persona limitada) ve y cuenta la acción pero no con un conocimiento absoluto sino LIMITADO. En este caso hay cosas que el autor «ignora». El punto de vista también puede ser una INTELIGENCIA CENTRAL, cuando el autor narra en tercera persona pero viendo las cosas a través de un personaje (lo que ese personaje no percibe tampoco lo percibe el autor). Pero la perspectiva puede cambiar de personaje a personaje (PUNTO DE VISTA DEL NARRADOR AMBULANTE o roving narrator [Caroline Gordon & Allen Tate, House of Fiction). PRIMERA PERSONA. El punto de vista del PROTAGONISTA o primera persona central. El personaje principal cuenta su propia historia en primera persona (Rivera, La vorágine). También se puede adoptar el punto de vista de un PERSONAJE SECUNDARIO que narra en primera persona la historia del protagonista (Scott Fitzgerald, The Great Gatsby). El punto de vista puede ser también de un mero OBSERVADOR, o PRIMERA PERSONA PERIFÉRICA (observador marginal, sin participación activa en la acción, pero que fue testigo de ella).
PROCEDIMIENTOS NARRATIVOS. TÉCNICA NARRATIVA TRADICIONAL: El autor omnisciente narra directamente los acontecimientos en forma general o panorámica (visión general de las cosas) o escénica (momentos seleccionados, ciertos trozos de la vida). TÉCNICA EPISTOLAR (serie de cartas. La voz del autor desaparece y quedan las de los corresponsales: Valera, Pepita Jiménez; Bram Stoker, Drácula). TÉCNICA DIALOGADA (el autor desaparece y quedan los personajes dialogando. La voz del autor se oye de vez en cuando en acotaciones o notas (Pío Baroja, Paradox Rey; Ramón del Valle Inclán, Tirano Banderas). TÉCNICA DE MEMORIAS (en primera persona, desde el presente, un personaje recuenta la historia del pasado hasta llegar al momento presente de la historia). TÉCNICA DE DIARIO (se van anotando los acontecimientos más significativos de la vida del personaje y así se teje la historia).
ACERCAMIENTOS NARRATIVOS (SUBJETIVISMO MODERNO): MONÓLOGO INTERIOR o «fluir de la conciencia» (el narrador narra impresiones fugaces en forma delirante, sin orden temporal. Su conciencia fluye y se exponen los sentimientos más íntimos sin organización lógica tal y como vienen a la mente. A veces se eliminan los signos de puntuación y las estructuras gramaticales. Este discurso refleja el caos interno del personaje. A veces no hay pausas, comas, o puntos. Libre confesión: Carlos Fuentes, Vargas Llosa, Agustín Yáñez). CONTRAPUNTO: La simultaneidad de planos distintos presentados a la vez (en una misma página los personajes van del presente al pasado y regresan al futuro, etc. Simultaneidad de tiempos, lugares y personajes sin prevenir al lector del cambio. Provoca esta lectura confusión al lector. ENFOQUE NARRATIVO MÚLTIPLE: Se presenta una acción desde diferentes puntos de vista. Técnica cubista. Luces de bohemia de Valle Inclán (forma de novela dialogada); Rashomon de Akira Kurosawa; ciertas partes del Quijote). La pluralidad de perspectivas plantea nuevas dificultades al lector, que entonces tiene que escoger.
TONO: La actitud del autor hacia un objeto, situación, o personaje, o ideas discutidas por los personajes. El tono es la voz del autor. Puede ser serio, sarcástico, grave, irónico y es elemento indispensable para la recta interpretación del sentido de la narración. El tono sirve para indicarnos de que lado caen las simpatías del autor. SÍMBOLOS (representaciones concretas u objetivizaciones externas de ideas): por ejemplo en títulos (Benito Pérez Galdós, Doña Perfecta; Rómulo Gallegos, Doña Bárbara) o en los nombres de los personajes (Tirano Banderas, Don Inocencio, Nosferatu [«no muerto»]).
En el siglo XX, en cuanto a narración ficticia se refiere, preferimos lo subjetivo (la verdad habita en el interior del hombre), lo personal, donde cada personaje se define por sus palabras y sus obras mucho más que por su caracterización previa que de él nos hace el autor. El autor ha desaparecido. Los personajes han quedado en libertad para actuar. El autor no debe ser el juez de sus personajes sino un puro testigo imparcial.
Sobre la novela y el cuento corto
| Sobre la novela y el cuento corto Phillip K. Dick | |
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miércoles, 11 de agosto de 2010
Manual imperfecto del novelista
| Manual imperfecto del novelista* Seymour Menton | |
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